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lunes, 10 de junio de 2019

Medición del desempeño de la empresa

Para poder orientar los esfuerzos y definir el uso de recursos en la empresa, el líder requiere saber cómo van las cosas en todas las áreas y en todo momento.

Las cámaras de visión térmica permiten con mucha facilidad determinar dónde están los puntos calientes y fríos de un motor o de un equipo y facilitan determinar por donde se escapa el calor de un edificio.
Quien usa esa herramienta sabe con facilidad dónde hay un problema y en qué lugar se requiere intervención.
¿No sería maravilloso tener una especie de visión térmica para con sólo una mirada a todas las áreas de la empresa, detectar de inmediato dónde están los problemas, qué está mejorando o empeorando y confirmar dónde las cosas andan bien?

Esto lo logra desarrollando en las diferentes áreas de la empresa, una serie de indicadores claves de desempeño, o KPI, sigla de su denominación en inglés. 
Estos indicadores son mediciones de todo tipo que ponen números objetivos a las tareas que se hacen hacia el cumplimiento de las metas. Muestran el desempeño de la empresa, en aquellos aspectos que son clave para el éxito.
Con base en su visión empresarial y la estrategia que ha definido, puede desplegar objetivos en cada área y colaborador, y definir los indicadores específicos para cada uno. La metodología del cuadro de mando integral ayuda a esta tarea. En el vídeo Balanced Scorecard o Cuadro de Mando Integral - Generalidades (ver acá) encontrará una idea de esta herramienta y su uso.
Los indicadores clave de desempeño se convierten en un vehículo de comunicación y control a través de los cuales se da vida a la visión en cada nivel de la empresa.

Con los indicadores se busca:
  • medir niveles de servicio.
  • hacer diagnósticos de las situaciones.
  • informar sobre el estado de actividad hacia los objetivos.
  • retroalimentar a los responsables de la ejecución.

Pocos y buenos indicadores son mejor opción que muchos. Es relativamente fácil y económico generar y seguir pocos indicadores. Si son muchos, la tarea se vuelve costosa y confunde hasta un grado donde no puede hacerles seguimiento. La simplicidad bien elegida es siempre un buen aliado en la gestión de la empresa.
Diseñe indicadores en forma inteligente para todas las áreas clave en la contribución a los resultados de la empresa.
Evite la tentación de recorrer todas las áreas, procesos y procedimientos de la empresa para vincular cada uno con su correspondiente conjunto de indicadores. Puede ser interesante hacer este ejercicio inicialmente, cuando esté en el proceso del diseño de su conjunto ideal de indicadores, para luego evaluar cuáles son los que realmente miden su desempeño. 
Busque entre todas esas opciones de cosas para medir, indicadores de "alto nivel". Estos son aquellos que agregan en un solo indicador el resultado de varias tareas, actividades o procesos. Si tiene la claridad de cómo se genera un indicador de alto nivel, podrá entrar en detalles cuando se presente algún inconveniente en el desempeño o cuando este sea inusitadamente bueno y desee descubrir las razones.

Para el diseño de un buen indicador, la metodología más mencionada en la literatura al respecto hace referencia al acrónimo SMART. Cada letra es la inicial de una palabra en inglés que describe un aspecto a considerar. En español, los equivalentes son:

S: eSpecífico. Se mide algo concreto.
M: Medible. La medición es fácil de obtener y es objetiva.
A: Alcanzable. Las actividades de la empresa deben poner retos alcanzables, no imposibles.
R: Relevante. El indicador debe estar claramente relacionado con la actividad que mide.
T: a Tiempo. La medición debe estar relacionada temporalmente con la ejecución que genera el indicador.

Una vez generados, los indicadores deben usarse. Si no los aprovecha y toma acciones, se pierde el esfuerzo que pone en obtenerlos cada período. Las siguientes recomendaciones harán que el indicador cobre vida:

  • Tan pronto genere un indicador, publíquelo en los niveles de la organización que estén relacionados con ese resultado de la gestión empresarial.
  • Cada indicador debe tener un responsable, que analiza el resultado comparándolo con un estándar establecido. Lleva a cabo el análisis que corresponda.
  • Si hay desviación negativa (señalando detrimento en la calidad de la gestión), el responsable determina la acción de corrección e informa a las personas que se deben encargar. 
  • Si la desviación es positiva (en el sentido de ser buena para la organización), define si es un resultado circunstancial, o si se invirtieron recursos extras en esta ocasión. Determina si se puede mantener en ese nivel y procede a modificar el estándar. 
  • El responsable del indicador debe mantener un registro histórico de los valores de cada indicador en el tiempo, para analizarlos en toda evaluación estratégica futura.

Es importante en el diseño de los indicadores, que pueda evaluar distintos aspectos en la organización.
Por ejemplo:
  • Productividad
  • Calidad de servicio
  • Puntualidad
  • Satisfacción de los colaboradores
Este enfoque, establece una visión por capas que permite relacionar resultados entre sí. Puede determinar, por ejemplo, si la satisfacción de los colaboradores tiene relación con la productividad o la calidad del servicio y definir si la puntualidad tiene algún efecto positivo o negativo sobre otros aspectos.
Con este conocimiento, tendrá mejor información para tomar decisiones oportunas y mejorar el desempeño general de su empresa.


El contenido de este artículo también lo encuentra en el video Medición del desempeño de la empresa que encuentra acá.

Gerencia efectiva

Ser gerente es una actividad compleja pues debe estar atento a diferentes frentes tanto externos como internos, generales o detallados. Si establece un foco adecuado a la empresa, define el camino a seguir, remueve obstáculos, arma grupos de colaboradores, ejecuta y facilita la ejecución, hace seguimiento permanente y comunica con insistencia, las posibilidades de ser un buen gerente son altas.

Puede que ser gerente no sea mandar cohetes a los planetas cercanos, pero de todos modos es una actividad compleja. En las posiciones directivas, hay que tener en cuenta aspectos como la situación y tendencias de la economía, de la sociedad y de la tecnología sin perder de vista cómo se ajusta y cómo debe modificar su modelo de negocio para seguir y ajustarse a las variaciones actuales y futuras del medio ambiente y de la industria dónde la empresa se mueve.
Distintas fuentes coinciden en las funciones o roles típicos de un gerente:
  1. Dar el foco adecuado a la empresa
  2. Establecer el camino a seguir
  3. Remover los obstáculos
  4. Dar forma al grupo de colaboradores
  5. Ejecutar y facilitar la ejecución
  6. Hacer seguimiento permanente o corregir lo necesario
  7. Comunicar
UNO
A usted le corresponde indicar, a todos sus colaboradores y a todas las personas o entidades relacionadas con su empresa, hacia dónde las quiere llevar. Eso es establecer el foco
Todo debe empezar por el mercado que desea atender. Encuentre a sus clientes, determine cuál es el lenguaje apropiado para comunicarse con ellos. Ofrézcales lo que quieren después de descubrir cuáles son sus deseos y sus necesidades. Desde éste momento, establezca cómo da usted más valor a su oferta en comparación a sus competidores.
Esto es la visión de su negocio que solo logrará hacerla evidente y clara a todos sus colaboradores y entidades relacionadas con una permanente comunicación, como se indica en el punto SIETE.

DOS
Coloquialmente se dice que todos los caminos conducen a Roma. Pero usted, al tener limitación de recursos, no puede darse ese lujo y deba trazar un camino a seguir para llegar a los objetivos definidos en el punto UNO.  Toda ruta está llena de inconvenientes, obstáculos (ver punto TRES) y desviaciones. A usted le corresponde hacer seguimiento, tal como se comenta en el punto SEIS, para evitar las distracciones del camino y asegurar que la ruta que sigue es la correcta y que está sin barreras. 
Es factible que en su camino encuentra opciones que puedan parecer más atractivas. No deje de observarlas y analizarlas en detalle, pero solo cambie de rumbo si las razones son muy poderosas para hacerlo. Si se deja tentar por todo “canto de sirenas” en su camino, la posibilidad de que llegue a cualquier parte y no a donde desea, se incrementará. Por tratar de hacer mucho puede terminar haciendo muy poco.
Siga muy de cerca las percepciones y motivaciones de sus clientes y la forma como sus necesidades se van modificando con el tiempo. Esta es una buena brújula para orientarse en la ruta.

TRES
En la actividad del día a día usted y sus colaboradores encontrarán obstáculos de todo tipo, tanto en sus relaciones con el exterior como internamente. Una forma de reducir o controlar estos obstáculos, es buscar alinear de la mejor forma posible los sistemas, procesos y estructuras de la organización. Todos deben estar orientados al foco establecido en el punto UNO y seguir los caminos trazados en el punto DOS. La mejor forma de buscar esta alineación es con una continua y persistente comunicación como se menciona en el punto SIETE.
Sea obsesivo con la calidad de sus procesos, en especial con aquellos que crean valor. Asegúrese, con un buen seguimiento tal como se comenta en el punto SEIS, que todos sus colaboradores entiendan la importancia de su contribución a cada uno de esos procesos.
Los procesos deben ser amigables tanto para sus clientes y proveedores como para sus colaboradores.
Proceso que no agregue valor, elimínelo o fusiónelo con otro.
Diseñe sus procesos y su organización con los clientes en mente. Su objetivo debe ser que los clientes sientan que hacer negocios con usted es fácil. Ofrecer una sola cara al cliente y personalizar la atención a cada uno, hace que ellos sientan que no hay obstáculos.
Las empresas no deben ser campos de batalla entre áreas, entre las personas e incluso involucrando a otras empresas, incluyendo competidores y proveedores. Debe a cambio considerar que son un sistema donde todo se debe relacionar sin conflicto.

CUATRO
Nadie puede trabajar solo en forma eficiente por mucho tiempo. Lo primero que esto requiere es aceptar la realidad que nadie sabe de todo y que una persona solo será tan buena como la gente que la rodea. Toda empresa que crece necesita un grupo de colaboradores coordinados
Construir un grupo eficaz de colaboradores implica cederles poder para que hagan sus tareas. Debe lograr en todos ellos que sientan la responsabilidad de su propio desempeño y desarrollen un sentido de propiedad sobre lo que hacen y logran. 
Facilita alcanzar estos objetivos si cambia la idea de que una empresa es una máquina donde se asume que los colaboradores son solo piñones que hacen lo que se les dice. Si esta estructura rígida se cambia por un ambiente flexible donde se considera a los colaboradores como seres vivos con sueños, deseos y habilidades conectados todos a un propósito común, el desempeño general de la organización será superior.
En el desarrollo del grupo, el jefe debe evitar tratar a sus colaboradores como niños a los que debe decirles todo y corregirlos a cada instante. A cambio, debe enfatizar en la visión del negocio, según lo mencionado en el punto UNO. De ella, los colaboradores derivarán su motivación. Otro elemento importante de la motivación es facilitar el progreso de las personas hacia el logro de sus objetivos, por más pequeño que éste sea, procurando que cuenten con los recursos que requieren.
También, el jefe debe asegurar que la dirección seguida, tal como se ha comentado en el punto DOS es la correcta y no hay desviaciones a corregir, como se detalla en el punto SEIS.

CINCO
El líder no es quién resuelve los problemas ni ejecuta. Crea el ambiente y las condiciones además de garantizar la disponibilidad de recursos para que los demás lo hagan. 
Cualquier idea o estrategia sin ejecución es una pérdida de tiempo. En los puntos DOS y TRES ya se han indicado actividades del gerente orientadas a facilitar que haya ejecución
Recuerde que el mejor escenario de acción es el simple. Aunque debe establecer estándares altos a sus colaboradores, evita que éstos se rodeen de complejidad. Una tarea compleja debe separarse en varias tareas de menor alcance y simples que al sumarlas obtiene lo deseado.

SEIS
Toda tarea que se defina debe ser objeto de seguimiento. Para un buen seguimiento, implante un adecuado sistema de medición en su empresa. Todo lo que mida debe tener involucrado como objetivo central mejorar algo. Medir por medir es perder el tiempo.
Mediciones indispensables (valor en cada período y tendencias en comparación con períodos anteriores) son • efectivo y flujo de caja, • visitas de ventas y resultados de las mismas, • cambios del comportamiento del cliente a través de su ciclo de vida, • nivel de servicio al cliente, • ventas y pedidos, • niveles de calidad, • velocidad de rotación de los inventarios 
Medir el desempeño de sus colaboradores y de su empresa, premiar o reconocer aquellos desempeños buenos y corregir los que no lo son, indica con claridad a todas las personas qué es lo que espera de ellas.

SIETE
Usted como líder es un referente para toda la organización y entidades relacionadas. Todos están pendientes de lo que usted hace y cómo se comporta y lo imitan. Esto debe tenerlo en cuenta en todo momento. Es el primer elemento de comunicación del gerente.
Los seis puntos definidos anteriormente se implantan sólidamente en la empresa a través de un esquema claro de comunicación de la gerencia. 
Este esquema debe incluir comunicaciones suyas periódicas y formales con todos en la empresa. 
En sus mensajes debe estar permanentemente recordando el foco de la organización y el camino elegido a seguir. 
Nunca asuma que la gente escucha y entiende lo que usted dice. Al terminar de hablar y comunicar, verifique que su interlocutor ha entendido con precisión su mensaje.
Las comunicaciones directas son las ideales. El uso de esquemas modernos como el e-mail debe limitarlo, sobre todo cuando debe tratar termas delicados.
No debe olvidar esquemas de comunicación a todos los demás miembros de su organización a través de medios como memorandos, carteleras, reuniones de todos y similares.
La tarea de la gerencia implica repetir, repetir y repetir. Los movimientos son lentos y para que se den y sean permanentes, debe comunicar, insistir, reforzar en forma continua, con paciencia y mucha persistencia.
En los siguiente contenidos encontrará más ideas y reflexiones sobre este tema:


martes, 28 de mayo de 2019

Crezca con la empresa

Las empresas como las personas pasan por distintas etapas en su vida. Cada etapa tiene diferentes características y requiere comportamientos y estructuras de organización diferentes. En la medida que la empresa crece y madura, sus directivos y los colaboradores deben modificar la forma de actuar en forma coordinada con esa evolución. 

Este artículo se basa en uno que Larry Greiner publicó en Harvard Business Review en 1972. 
Trata sobre las evoluciones y revoluciones que se dan dentro de las organizaciones en la medida que crecen. Los principios continúan vigentes y pueden ser de utilidad para el empresario de la empresa pequeña.
Presentamos nuestra interpretación del artículo de modo que el empresario de una pequeña empresa tenga elementos para comprender el origen de problemas en su empresa y para considerar las actividades que debe emprender para acompañar de mejor forma el crecimiento.

Larry Greiner plantea en su artículo que son cinco las etapas que una organización tiende a recorrer durante su crecimiento. 
Señala que no todas las empresas recorren cada etapa con similar intensidad. A veces, saltan una de esas etapas o su duración es ínfima de modo que apenas se nota. Otras, se quedan estancadas largo tiempo en alguna.
Cada nueva etapa aparece a raíz de una crisis generada por las limitaciones de la etapa vigente. 
Una empresa al crecer, incrementa la complejidad debida a la mayor cantidad de negocios que hace con un portafolio de productos y servicios más amplio, y a la vinculación de más colaboradores y proveedores. Esto hace que los esquemas que funcionaron antes, son ahora una barrera o freno que generan ineficiencia y problemas.
Una revolución al interior de la empresa corrige lo necesario para dar vida a una nueva etapa.
La nueva etapa se presenta como una evolución que facilita el crecimiento y estabilidad durante un tiempo. En la medida que el negocio continua creciendo y por lo tanto aumentando su nivel de complejidad, de nuevo aparece descontento, incertidumbre, algo de caos y turbulencia que hace necesario otra vez modificar el estado de las cosas, dando origen a una etapa diferente.
Como empresario debe estar atento a cada crisis y ser parte activa de la revolución que construye la nueva etapa.

Resistencia y cambio
La estructura administrativa que se emplea en cada etapa es parte del origen del poder que cada colaborador adquiere. 
Al consolidar actividades en cada área y desarrollar las habilidades para hacerlas bien, además de establecer los enlaces y contactos necesarios con otras áreas y personas, tanto internas como externas, lleva a cada colaborador a buscar mantener y solidificar la estructura existente. No ve con buenos ojos o apoya cualquier modificación o cambio.
Como líder puede caer fácilmente en esa misma trampa. 
Se acostumbrará a unos determinados esquemas de operación, que muy posiblemente usted ha sugerido e invertido tiempo para ponerlos en práctica, esperando que sus instrucciones se sigan como las da. Considerará que su poder debe ser reconocido y que las cosas deben hacerse cómo usted lo indica. No aceptará retos de cambio. Tampoco asimilará con facilidad que debe modificar algo en lo que ha invertido esfuerzo.

En su posición de líder, tiene la obligación de mantener los ojos abiertos y ser el primero en incentivar cambios y nuevas estructuras cuando determine que las actuales son ineficaces.
Son muchas las señales que indican que está entrando en una etapa de turbulencia.
Haga seguimiento a los indicadores de desempeño, a los comentarios tanto positivos como negativos de sus clientes y proveedores, procesos que ya no funcionan, inconvenientes de calidad en el producto o servicio, comunicaciones internas cada vez más difíciles e ineficaces, al clima interno de la empresa manifestado con buenas o malas actitudes entre sus colaboradores, conflictos entre ellos, rotación de personal, crecimiento estancado y forma como sus competidores evolucionan en su mismo mercado.
Los problemas de gerencia y gestión nacen con el tiempo y evolucionan con la empresa. Cambian permanentemente. Siempre habrá problemas para resolver, aunque de diferente índole. Debe identificar cada problema lo más pronto que pueda, cambiar de acuerdo a lo que se requiera e incentivar el cambio en sus colaboradores.

Greiner plantea que sólo la solución de cada revolución y turbulencia creada por esos problemas de desajuste que el tiempo crea en la estructura de la organización y las necesidades diferentes de cada momento, establece si una empresa se moverá al siguiente nivel de crecimiento.

Ya sugerimos la contradicción que usted como gerente y líder debe entender, atender y manejar. 
Cuando diseña un esquema organizacional con procedimientos y sistemas, desea que se consolide, de certeza y continuidad a la forma cómo las cosas se hacen. 
Con este tipo de aproximación busca prestar un buen servicio a sus clientes y mercado, a la vez que hace uso eficiente y efectivo de sus limitados recursos. 
Con el tiempo, el incremento de la complejidad de la operación, hace que estos métodos establecidos se vuelvan rígidos o ineficaces. 
Cambios en los mercados, las tecnologías y otros aspectos, contribuyen también a que los esquemas se vuelvan obsoletos. 
Pero ya ha creado conscientemente hábitos y comportamientos en sus colaboradores. Ellos han creado sus respectivas zonas de confort desde las cuales se desempeñan bien. Por esto, cualquier cambio que proponga, encontrará resistencia. 

Debe imponer de buena manera esos cambios. Es posible que a veces deba cambiar personas, no porque sean malos colaboradores, sino porque no se ajustan a las nuevas necesidades de gestión. Son decisiones difíciles pero deberá tomarlas. Evalúe siempre la posibilidad de conservar a la gente en otra posiciones donde encuentren satisfacción y aporten valor a la empresa.
Deberá también aceptar la realidad de que un cambio introducido por usted no va a durar permanentemente y con el tiempo, debe volver a cambiar. Deberá ser consciente de la contradicción y paradoja que eso representa. Borrar con el codo lo que ha escrito con la mano (en forma inteligente, pensada y consciente) es una de las claves de la evolución armónica de la empresa.

La duración de los etapas tranquilas de evolución y de cada revolución varía según el tipo de empresa y mercado. Pero no se sorprenda si cada vez son más cortas. 
Como líder debe hacer todo lo posible para reducir el tiempo de la turbulencia y cambio al nuevo esquema. También debe tratar de prolongar los tiempos de tranquilidad.

Greiner da nombre a las etapas según la característica sobresaliente del estilo de gerencia que es eficaz. 
Las revoluciones las identifica con el tipo de problema de gestión que debe resolver cuando el estilo de gerencia vigente pierde su capacidad.

Creatividad
La primera etapa es la de creatividad, tanto en relación al producto o servicio, como a los mercados que busca atender y la forma de hacerlo. 
Durante esta etapa, las prácticas formales de gerencia no son una prioridad. Hay que hacer y vender para empezar a generar flujo de efectivo que permita sobrevivir. 
Las comunicaciones entre todos los colaboradores son informales, frecuentes y desordenadas. Aunque existe una jerarquía que se acepta (todos reconocen quién es el jefe), nadie tiene inconveniente, incluido el jefe, en poner sus manos –literalmente– al servicio de los objetivos inmediatos.
La organización es en general informal. Se cambia todo con frecuencia. La intención es hacer los ajustes que sean necesarios sobre la marcha para atender el mercado de la mejor forma y resolver los problemas que aparecen.
Este caos inicial se vuelve enemigo cuando la empresa adquiere un impulso. Llega el momento cuando dar resultados consistentes requiere más formalidad, tanto en la forma de producir como de entregar y servir al mercado. 
Las comunicaciones deben mejorar en la medida que hay más actores (y más complejidad). 
Las finanzas, gastos y costos empiezan a requerir mejor control y seguimiento para evitar problemas de liquidez. 
Cuando está en la creación de su producto y mercado, cada problema que se presenta es urgente y alguien sale a buscar la solución sin preocuparse mucho si es la más económica o la mejor. Lo importante es resolver la situación ya.
Cuando las cosas empiezan a calmarse, como líder buscará la eficiencia en las operaciones.

La revolución que resuelve el caos y desorden se da con un liderazgo sólido, que pone orden, establece prioridades e introduce procedimientos.
Si usted ha sido quien daba las instrucciones durante toda la etapa de caos creativo, evalúese y determine si es la persona adecuada para un cambio de estilo. 
Sus colaboradores pueden identificarlo como la persona que toma decisiones rápidas sin reparar mucho en otras consideraciones. Cuando empiece a dar orden al caos, ya no podrá hacer esto. La organización deberá comenzar a seguir lineamientos que van a parecer molestos y que restan velocidad a las cosas.
Piense si la organización lo aceptará en ese nuevo rol, como la persona del orden. 
Evite el error de no dar un paso al lado si considera que no es la persona capaz de ese nuevo estilo. Hay cosas que no puede improvisar. Su nuevo estilo debe ser auténtico, como lo fue el inicial. No funciona simplemente poner una “máscara de orden” a su anterior yo. 
El objetivo central de la nueva etapa es crear una organización formal y estructurada. Deberá ser indiferente si usted la lidera o nombra un gerente con las habilidades requeridas. 
Si no sigue en la posición de líder que tuvo al inicio, siempre encontrará un lugar en la organización donde sus habilidades y conocimientos agreguen valor.
Como la empresa es su idea (y en muchos casos es también usted el que ha puesto en riesgo su capital), tendrá todo el derecho de seguir participando en forma activa en la dirección y lineamientos generales. Pero evite convertir a su gerente en un títere sin autoridad. 
Exhiba un alto grado de inteligencia emocional para aceptar el nuevo orden de cosas y continuar participando activamente en el nuevo modelo empresarial. 


Dirección
Con la revolución del liderazgo arranca una nueva etapa, la de dirección. 
Crea áreas funcionales diferentes y específicas, con controles y procesos claros. Aparecen más niveles de jerarquía.
Con más personas con responsabilidades ampliadas, las comunicaciones no pueden seguir el esquema de todos con todos de la etapa de creatividad. Debe crear esquemas de comunicación formales. Aparecen las reuniones de trabajo. (Ver ideas sobre este tema en el video Buenas reuniones en la empresa haciendo clic acá)
Las normas y procedimientos que ha establecido para controlar el desorden de la primera etapa deben ser dinámicas y ajustarse, dentro de esta misma etapa, en la medida que continua el crecimiento. (Contenidos adicionales sobre procesos y procedimientos encuentra en los vídeos Procesos -ver acá -, Elaboración de procesos. Sugerencia de una metodología -ver  acá -, y en el artículo Elaboración de procesos -ver acá -)
Sin embargo, por más ajuste que haga para que esas normas respondan a las necesidades, llegará un momento en que se vuelven una camisa de fuerza y los colaboradores se sienten limitados ante tantas instrucciones y niveles de autorización. 
Aparece un nuevo tipo de desorden cuando los procedimientos y normas empiezan a ser obviados, ejecutados a medias o ajustados sin informar a otras áreas.

Resuelve los problemas que se han creado, para dar paso a la siguiente etapa, con la revolución de autonomía.

Delegación
Con mayor delegación, estilo de gerencia que caracteriza la tercera etapa, se atiende la necesidad de autonomía de las áreas de la empresa.
Como líder (o su gerente) da responsabilidad a las personas, con la correspondiente autoridad. Responsabilidad sin autoridad es inocua y crea problemas de motivación.
Delegar, para una organización que se ha manejado en forma centralizada en cabeza suya o de su gerente no es fácil. Confiar que sus colaboradores van a hacer bien las cosas sin su inmediato control y autorización requiere haber desarrollado un grupo hábil. Necesita de su parte la adecuada presencia de ánimo para soltar las cosas, evidentemente sin perder de vista el control, que deberá adecuarlo a esta nueva circunstancia.
En el video Delegue -ver acá -, damos ideas sobre esta habilidad que debe desarrollar su empresa.
Cuando las áreas son más autónomas, las comunicaciones se reducen a temas de mayor envergadura. Usted, su gerente si lo tiene y los colaboradores de primer nivel, pueden ahora atender asuntos de más valor e importancia estratégica. Esto posibilita expandir el negocio a nuevas áreas.
En la medida que la organización sigue creciendo, el modelo de delegación debería seguir evolucionando a todos los niveles. Sin embargo, con una empresa relativamente grande, los jefes al delegar sienten que pierden control y la noción de lo que sucede en sus áreas. 
Esto da origen a la revolución del control

El modelo de Greiner tiene una aplicación práctica para las empresas pequeñas hasta esta etapa de delegación. Las siguientes etapas podrían tener alguna aplicación en especial si los niveles de complejidad por el tamaño del grupo humano, el tipo de producto o servicio ofrecido y los mercados atendidos son elaborados.
Por esto, de todos modos describimos el modelo completo.

Coordinación
La crisis de control se soluciona con mayores niveles de coordinación. Es la característica de la cuarta etapa. 
Para implementar esta coordinación entre áreas fuertes y separadas, debe introducir sofisticados esquemas de planeación y control, centralizar algunas funciones, crear grupos y mecanismos de comunicación para tratar aspectos y actividades específicas.
Cada grupo o área tenderá a cuidar mejor su área de control. Establecerá normas y procedimientos concretos y cuidará mucho que las otras áreas los cumplan. 
Aparecerán barreras incómodas y demasiados filtros y niveles de autorización que dan origen a la crisis de burocracia que hace evidente la dificultad de seguir manejando el negocio con tantos sistemas rígidos. 

Colaboración
La revolución de la burocracia se resuelve con un estilo de gestión basado en la colaboración donde se enfatiza la interacción entre las personas mediante grupos de trabajo y confrontaciones bien administradas de las diferencias entre los colaboradores.
Es un estilo de administración avanzado que requiere mucha claridad de las actividades de todas las áreas, altos niveles de delegación y mucho auto-control. También debe estar acompañado de una clara estrategia, convenientemente divulgada a toda la empresa. Son fundamentales una misión y visión claras y compartidas.



En el vídeo Crezca con la empresa (ver acá) presentamos este mismo tema en forma gráfica.

lunes, 27 de mayo de 2019

Errores típicos de los emprendedores

Los errores son fuente de mejora. Pero no por eso el emprendedor debe evitar caer en ellos. Las equivocaciones se dan en el alcance del plan de negocios, crear fachadas innecesarias, no orientar los recursos a la ejecución, comunicar mal, buscar crecer muy rápido, pretender la perfección y rendirse muy rápido. 

Los errores en las empresas son fuente de mejora. Pero no por eso hay que dejar de hacer lo posible para no caer en ellos. En las empresas jóvenes los errores que pueden ser frecuentes, también pueden ser la fuente de problemas serios que pueden llegar hasta poner en riesgo la continuidad del emprendimiento.

A continuación, una recolección de errores usuales en los que caen los emprendedores:
  • El plan del negocio. Un emprendedor puede caer en dos errores. Uno, no hacer ningún plan. Otro, no terminar de hacerlo nunca. Aunque un buen plan de negocio es necesariamente un documento dinámico que debe revisar continuamente cada año y eso hace que no lo acabe nunca, el “Plan” inicial, sí debe acabarlo pues es el que presenta a sus posibles socios, colaboradores o al banco. Debe ser un documento corto. Establezca en éste metas concretas, un plan de largo plazo racional, una lista de cosas para hacer y arranque. Posteriormente en el camino, adapte y cambie el plan de acuerdo a las realidades.
En sus proyecciones detalle mensualmente el primer año y año a año los siguientes tres. Dos escenarios son suficientes: el escenario base y otro con condiciones mínimas que le asegure llegar al punto de equilibrio. Asegúrese que las sumas y restas estén correctas. Toda proyección tiene supuestos. Deben ser parte de su plan y deben revisarse con frecuencia.
Habrá personas cercanas que pondrán en duda la viabilidad de sus ideas y sus planes. Escúchelos, posiblemente hay algo de interés que le sirva, pero no se deje descarrilar. Recuerde que es su idea, son sus valores y es su vida lo que está reflejando en el plan.
  • Tener un fachada con la cual cree se va a diferenciar en el mercado, no le garantiza nada. Un logotipo bonito diseñado por usted o un tercero al cual le ha dedicado varias horas, papelería elegante que posiblemente será costosa, muebles llamativos o de diseño especial y una oficina más allá de lo que puede pagar o necesita no indican lo que usted ofrece como valor a su mercado. Su negocio y usted son los que crean ese valor y eventualmente se convertirán en la marca de su negocio. Invertir en esos temas al inicio distrae recursos de lo realmente importante: conseguir clientes. Establezca verdaderas diferenciales para el cliente. 
  • No orientar todos los recursos disponibles a la ejecución. Esta es la única que convierte las ideas y sueños en flujo de efectivo, vital para que su negocio arranque y se sostenga. Tiene que estar muy atento para que las urgencias del día a día no lo distraigan del camino que se ha trazado. Para una buena ejecución, defina con claridad los retos y haga seguimiento muy cercano a la forma cómo sus colaboradores apuntan a ellos. Si su empresa tiene algún tiempo de vida, la correcta ejecución obliga a administrar cambios. Si no lo hace, la organización y su gente tenderá a seguir, por inercia, haciendo las cosas como ya es costumbre. Revise su plan constantemente y confirme que lo que se ejecuta está de acuerdo a lo definido. Establezca indicadores sencillos que permitan medir con buena frecuencia cómo van las cosas. Recuerde que los recursos son limitados y que no puede tratar de ejecutar todo al mismo tiempo. 
  • La mala comunicación entre usted que tiene la idea de lo que quiere y las personas que le colaboran en convertirlas en realidad es un enemigo típico del desarrollo de la empresa. Entre más información entregue mejor. Si tiene dudas de las personas y cree que le van a robar la idea, significa que no ha conseguido colaboradores adecuados en los cuales depositar confianza y construir relaciones caracterizadas por la transparencia y la lealtad.
  • Ponga siempre en duda la velocidad del crecimiento que puso en el plan. Lo usual es que las ventas proyectadas vayan más lento que lo esperado y que los costos sean más elevados de lo que estimó. Si las diferencias con el plan son muy grandes, tenga una alternativa de acción definida y revise el plan. Esto suaviza el susto. 
  • La perfección es solo un buen deseo. Si busca crear un producto u ofrecer un servicio que satisfaga todas las necesidades de todo su mercado no tendrá éxito. Arranque con algo bueno y modifique, complemente, simplifique o haga lo que sea necesario a sus productos o servicios con base en la retroalimentación de sus clientes. Con certeza su diseño original busca atender las necesidades que ha identificado. Pero solo la exposición real al mercado las aterrizará en detalle.
  • Cuando se cometan errores no se desespere. Es cierto que cuestan dinero y tiempo. Tómelo con buena actitud y haga de inmediato, con los colaboradores involucrados, una evaluación de las condiciones existentes y diseñe esquemas para evitar que de nuevo se presenten los errores. Llevar registros gráficos de los indicadores le permite establecer patrones y relaciones que pueden dar luz sobre el origen de los errores.
  • Si quiere tener éxito, no puede rendirse pronto. Hay que trabajar duro durante un buen tiempo sin ver resultados. Antes de rendirse, haga una pausa y evalúe el esfuerzo adicional que requiere y siga. Previamente al arranque, debe haber compartido su idea con sus familiares y personas cercanas. Serán de gran apoyo en estos momentos de duda. 
Una cosa es ser persistente y otra terco. Si las cosas no marchan de acuerdo a su plan, revise en detalle las razones y llegue al origen del problema. Si se puede resolver, hágalo. Si por el contrario es algo insalvable, determine qué partes del plan requieren modificación y proceda de conformidad.


Tener un plan, ejecutarlo a conciencia, hacer seguimiento permanente y persistir ayudan a sacar adelante su emprendimiento.